Todo lo que tengo es tan poco dable
que prefiero enterrarlo para que nazca
nonato
Todo lo que tengo es tan…
de alguna manera todo se las arregla para
ser impenetrable
Los libros ya no se crispan.
antes sí, antes
se agrietaban de gozo o de tedio cuando los tocaba,
ahora ya no se crispan.
Oh,
ni siquiera me miran,
Oh, ye, dime nena,
A un Spinetta de barrio obrero le gruñirían
Pero a mí,
colgado del eco de mi resaca terrazística…
Oh, nena,
ni siquiera miro lo que pienso
ni siquiera tengo libros a los que les tema
Pareciera que me mandaran a acostar
para que los muebles se desnuden de cotidianeidad
y bailen
ante la orgasma ventánica
oh, cópula de vidrio yuxtapuesta,
oh, quebrada
arisca onomatopeya
oh, vidrio,
¿hace cuánto que no tengo vidrio entre mis piernas?
¿cómo saber
el gemido de los muebles
desde la llanura de un cigarrillo
en la que se queman y nacen todas las
tardes y todas las cárceles?
Oh, beso de las hornallas,
Oh, beso redondo del mediodía eternauta
Oh, el yugo grabado a través del
leslie parlante de las horas
¿Cómo quebrar?
ante todo, cómo quebrar
ante todo lo que tengo
sin regalar
un centímetro?
No hay comentarios:
Publicar un comentario